Preferencias sexuales
La orientación sexual o inclinación sexual se refiere al objeto de los deseos eróticos o amorosos de una persona, como una manifestación de su sexualidad
Por preferencia sexual suele entenderse como con una persona de que género, tiene relaciones sexuales, prefiere tenerlas o fantasear con tenerlas… Aunque es interesante pensar en la preferencia sexual en un sentido más amplio: le puede gustar la gente de pelo rubio o moreno, “intelectuales” o deportistas, etc…
La preferencia sexual no es sólo una condición homosexual, heterosexual, bixesual o lésbica.
La sexualidad es una parte importante del ser humano. El amor, el afecto y la intimidad sexual representan un papel importante en las relaciones saludables y también contribuyen con su sentido del bienestar. Algunos trastornos pueden afectar la capacidad de los hombres y de las mujeres de tener relaciones sexuales o disfrutarlas. Las inquietudes acerca de la infertilidad o el temor a los embarazos no planeados también pueden tener que ver con los problemas.
una carta que Freud escribió a una madre:
“ Deduzco, por su carta, que su hijo es homosexual. Lo que más me impresiona es el hecho de que usted haya omitido este término cuando me ha hablado de él. ¿Puedo preguntarle por qué lo evita? La homosexualidad, desde luego, no es necesariamente una ventaja, pero tampoco es nada de lo que haya que avergonzarse. No es un vicio, ni un signo de degeneración, y no puede clasificarse como una enfermedad (…) Cuando me pregunta si puedo ayudarla, supongo que quiere decir si puedo acabar con la homosexualidad de su hijo y reemplazarla por la heterosexualidad. La respuesta es, en términos generales, que no podemos asegurar ese resultado (…) En verdad lo que el psicoanálisis podría hacer por su hijo es algo muy diferente. Si se siente infeliz, neurótico, desgarrado por los conflictos, inhibido en su vida social… el análisis puede traerle armonía, paz mental y plena eficiencia. Independiente de que cambie o no cambie…”
Muchas enfermedades y trastornos afectan la salud sexual, entre ellas se encuentran las enfermedades de transmisión sexual y el cáncer. Entre los hombres, el tratamiento del cáncer de próstata puede ocasionar disfunción eréctil. Entre las mujeres, el cáncer cervical, uterino, vaginal, vulvar u ovárico pueden tener consecuencias en el ejercicio de su sexualidad.
La sexualidad está en constante evolución y mucha gente está en medio de ella. Las personas cambian con el paso del tiempo, y con ellas su sexualidad.
El sexo es una experiencia positiva siempre que esté seguro de lo que hace, haga lo que le apetezca, con quien quiera (excluyendo la pederastía), cuando le apetezca y con información suficiente para protegerse a si mismo y a los demás.
Tener relaciones sexuales no significa necesariamente que deba haber penetración.
El sexo también incluye los siguientes actos:
Acariciarse y descubrir que partes del cuerpo les gusta acariciarse
Besarse (y no sólo en la boca)
Abrazarse y sentir un cuerpo contra otro
Juegos eróticos
Masturbación mútua, etc…
Piense que el principal órgano sexual es su cerebro.
Besarse (y no sólo en la boca)
Abrazarse y sentir un cuerpo contra otro
Juegos eróticos
Masturbación mútua, etc…
Piense que el principal órgano sexual es su cerebro.
Protéjase. No olvide que el VIH SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, y los embarazos no deseados, pueden darse con una única práctica de riesgo.
No se apoye en el alcohol y las drogas para mantener relaciones sexuales. Disfrutará más y no correrá el riesgo de hacer cosas de las que luego podría arrepentirse o de las que casi ni se acuerde.
¿Es natural ser homosexual o bisexual?
Por supuesto que sí. Tan natural como ser heterosexual. A pesar de que hay muchas ideologías respecto a la homosexualidad, como las hay para la infidelidad, por ejemplo, o para el matrimonio y la religión, las hay para la preferencia sexual. Y sin embargo, la preferencia sexual es algo tan natural como elegir casarse o no, o como ser budista en lugar de cristiano. Quizá lo que haga la diferencia es que unas son decisiones más bien “biológicas”, y las otras ideológicas.
Ser homosexual o bisexual es una preferencia, y no tiene que ver ni influye siquiera la vida o la infancia de la persona, pues algunas veces los padres creen que porque no hicieron esto o lo otro los hijos se confunden en su identidad sexual. Podemos ver a padres muy “machos” con hijos gay, o padres muy livianos, sensibles y amorosos con hijos heterosexuales. El ambiente no es influyente en esta preferencia, si acaso influye en si el hijo o la hija podrá aceptar su identidad sexual o no.
¿Se puede elegir la preferencia sexual?
A decir verdad no, porque la preferencia sexual no es un trastorno ni enfermedad ni tiene que ver con ideologías, por lo que no hay tratamiento ni medicina ni forma de pensar que la cambie, es una elección biológica.
Sin embargo, muchas personas homosexuales y bisexuales buscan tratamiento y ayuda psicológica, no tanto para cambiar de preferencia, sino más bien para poder enfrentar las restrictivas y muchas veces ignorantes formas de pensar y ver las cosas tanto de ellos mismos como de la familia y la misma sociedad, quien muchas veces juzga y discrimina este comportamiento.
Orientación sexual o psicológica en adolescentes
Los adolescentes que se sienten en conflicto con su identidad sexual pueden buscar ayuda profesional pero no con la finalidad de cambiar algo, sino con la intención de que puedan revelar su verdadera identidad sexual sin prejuicio, sin limitación, y puedan aprender a aceptarse y tener una vida fluida y feliz tengan la preferencia sexual que tengan.
Ideologías y sexualidad
Hay muchas ideologías discriminativas y represoras al respecto de las preferencias sexuales, por lo general en algunas las religiones. Sin embargo, estas ideas carecen de verdadera información y están basadas meramente en solo ideas, y, como se ha dicho, la sexualidad no tiene que ver con ideas, sino con una preferencia biológica.
La homosexualidad e historia
La homosexualidad y bisexualidad es algo que sucede desde tiempos inmemorables, la práctica sexual era considerada algo natural, no había discriminación y se podía practicar la sexualidad según la preferencia de la persona, sin ningún contaminante ideológico.
Por ejemplo, en la Antigua Grecia no se concebía la orientación sexual como un “identificador social”como se ha hecho en las culturas occidentales en el último siglo. Los griegos no distinguían el comportamiento sexual por el sexo biológico, sino por cuánto se adaptaba dicho deseo a las normas sociales como la edad y el estatus social.


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